El problema de Opera

Con la salida de Firefox 4 han vuelto a surgir los debates que suelen acompañar este tipo de lanzamientos sobre cuál es el mejor navegador. Ahora mismo los más usados son Explorer y Firefox, aunque Chrome va en aumento.

Sin embargo, hay un navegador que si bien siempre recibe excelentes críticas no acaba de despegar. Opera.

Es difícil descubrir las razones por las cuales a Opera no triunfa, pero sí que hay un elemento que a mi parecer hace que no progrese adecuadamente.

Opera es un buen navegador, pero no es libre. Puede parecer que este hecho no es relevante, pero creo que tiene mucho que ver.

El éxito de Firefox y ahora de Chrome (aunque este último no sea libre 100%) demuestran que en algunos ámbitos, el software libre no tiene rival.

La utilización de Explorer o Safari se mantiene más o menos constante, única y exclusivamente porque están asociados a un sistema operativo concreto, el cual se encarga de animar e inducir a sus usuarios a usarlos. Es por ello que Explorer sigue siendo el navegador más usado, algo que tiene sentido teniendo en cuenta que más del 90% de los ordenadores domésticos usan Windows.

Pero aún con la promoción que Microsoft y Apple hacen a sus navegadores, los que tienen una tendencia alcista casi constante son los que han apostado por el código abeirto.

Firefox lleva muchos años, y Chrome (gracias a la ayuda de Google por supuesto) se está haciendo con un porcentaje del mercado interesante.

Y ahí, en medio de ninguna parte, tenemos a Opera, un navegador considerado por muchos como lo mejor de lo mejor, pero que apenas logra sobrepasar el 2% de cuota total.

Opera es un navegador de código cerrado, con lo que su desarrollo depende por completo de la empresa que lo mantiene. Obviamente, esa empresa no tiene el poder económico de Microsoft y Apple, y tampoco un sistema operativo propio de éxito, con lo que parte con una gran desventaja desde el inicio.

La gran ventaja de los navegadores libres (además de la principal, que es la libertad del usuario) es el aporte de la comunidad.

Firefox se ha hecho grande gracias a sus usuarios, que aportaban reportes de fallos, consejos, estadísticas y en ocasiones mejoras del código. Además hay que añadir el éxito que ha tenido el sistema de complementos, que convierten a un simple navegador en una herramienta mucho más potente.

Pero Opera ha seguido a lo suyo. Haciendo un buen trabajo pero con el “handicap” de no estar aceptado como los demás.

El navegador lleva años estancado. Está claro que no es por cuestiones técnicas o de calidad. A mi parecer, el hecho de que sea código cerrado está lacrando su desarrollo.

Por mucho que inviertan en él y pese a que sea un buen navegador, si no tienen una comunidad detrás nunca conseguirá un mínimo de aceptación popular.

A mi parecer, Opera tiene dos opciones: renovarse o morir.

La presión que ejercen los grandes navegadores es difícil de seguir para empresas pequeñas como la de Opera. Creo que llegará el día en que desaparecerá. Y no habrá continuidad en forma de “forks”, es decir, versiones hechas paralelamente al proyecto original, porque al estar el código cerrado, si el navegador muere, se llevará todo con él.

La única opción factible que veo para Opera en este momento es la de liberar el código. Esto permitiría que muchos usuarios nuevos se vieran interesados en su uso (como yo) y que los aportes de la comunidad empezaran a dar sus frutos. Pronto habría versiones mejoradas, nuevos complementos y errores corregidos mucho más velozmente.

Este es el destino que le espera a Opera, y con el tiempo, a muchas otras empresas de software privativo.

Fuente: http://www.pillateunlinux.com/el-problema-de-opera/#more-11217